No toda la violencia de género es necesariamente agresiva. En ocasiones, esta violencia se presenta de manera sutil o incluso escalatoria, y la violencia económica es una de las más frecuentes pero a la vez, una de las que más pasa desapercibida.
Qué se entiende por violencia económica
La violencia económica se presenta como una coartación de la libertad de una persona para utilizar los recursos financieros disponibles. Sobre todo se da en un ámbito familiar y de pareja, generando una situación de dependencia que a largo plazo resulta difícil de romper.
A diferencia de la violencia física, la violencia económica no deja marcas visibles. Muchas veces se normaliza o se percibe como parte de la dinámica de pareja o del hogar, cuando la realidad es que las víctimas de estas prácticas también están siendo violentadas.
Formas comunes de ejercerla
- Control de recursos económicos: Cuando una persona ejerce el control total de los recursos financieros a su beneficio y los restringe a su pareja, pueden aparecer actitudes como negar el dinero incluso para cosas tan básicas como la comida, la vestimenta o medicinas.
- Prohibir trabajar o estudiar: Si a pesar de todo, la mujer busca ganar sus propios recursos y la pareja se lo impide, no permitiéndole trabajar o estudiar para evitar que obtenga este dinero, esto constituye una forma de violencia económica.
- Exclusión de las decisiones financieras: Cuando no se tiene en cuenta la opinión o decisiones de la mujer, es decir, cuando la pareja le prohíbe participar en la toma de decisiones sobre qué comprar para el hogar o para otros aspectos de la convivencia.
- Robo de dinero: Es uno de los tipos de violencia donde la mujer se ve afectada por un robo de su pareja. Puede ir desde el robo de dinero hasta de propiedades y otros bienes.
- Auto-sabotaje financiero: Consiste en hacer daño a la pareja financieramente de manera voluntaria y deliberada, con actos como la saturación de la tarjeta de crédito o la falsificación de documentos para pedir un préstamo fraudulento.
Escalada hacia otras violencias
La violencia económica raramente se presenta de forma aislada. A menudo, actúa como punto de partida hacia otros abusos emocionales, psicológicos y físicos. La dependencia económica limita la capacidad de la víctima para buscar ayuda profesional o acceder a recursos de protección.
Esta situación de vulnerabilidad permite que el agresor siga ejerciendo dicho control financiero como herramienta de chantaje y manipulación constante. Cuando la víctima intenta recuperar su autonomía, las tensiones pueden escalar hacia episodios de violencia física, creando un círculo de control cada vez más difícil de romper.
Consecuencias de normalizar estas prácticas
- Pérdida de autonomía: Al no contar con independencia económica propia, a la mujer se le dificulta enormemente salir de la relación abusiva, quedando atrapada en un círculo de dependencia.
- Aumento de estrés: Los problemas financieros provocan estrés constante ante la incertidumbre del futuro, lo que puede desencadenar depresión, ansiedad y otros problemas de salud mental.
- Incapacidad en la toma de decisiones: La exclusión sistemática de las decisiones financieras mina la confianza de la víctima en su propia capacidad de juicio, generando inseguridad que se extiende a todos los ámbitos de su vida.
- Deterioro de la salud física y mental: La tensión constante, la angustia por no poder cubrir necesidades básicas y el sentimiento de impotencia pueden derivar en problemas de salud graves, tanto físicos como psicológicos.
- Aislamiento social: Sin recursos propios, la víctima va perdiendo contacto con sus familiares y amigos, quedando cada vez más aislada y dependiente del agresor.
- Perpetuación del ciclo de violencia: Cuando estas conductas se normalizan, se transmiten patrones tóxicos que pueden repetirse en futuras relaciones o incluso trasladarse a la siguiente generación.
No minimices la situación
¿Te has sentido identificada con las situaciones descritas en este artículo?
Es posible que estés sufriendo este tipo de violencia, y si existe violencia económica en tu relación, es probable que también estés experimentando otros tipos de maltrato.
Desde Elcano Abogados te animamos a denunciar tu situación. Contacta con nosotros y te asesoraremos para proteger tus derechos.




