Control de alcoholemia
Control de alcoholemia: cómo funciona y qué pasa si das positivo
Mar 10, 2026

Los controles de alcoholemia son una de las actuaciones policiales más habituales en carretera. Su objetivo es prevenir accidentes de tráfico y comprobar que los conductores mantienen sus capacidades para conducir de forma segura.

Sin embargo, muchos conductores creen que un control de alcoholemia consiste únicamente en soplar en un alcoholímetro. En realidad, existen distintos tipos de pruebas de alcoholemia, diferentes límites legales y consecuencias que pueden variar dependiendo del resultado obtenido.

En este artículo, como abogados especialistas en alcoholemia, te explicamos cómo funcionan los controles de alcoholemia en España, qué tipos de pruebas existen y qué puede ocurrir si das positivo.

¿Qué es un control de alcoholemia?

Un control de alcoholemia es un procedimiento policial mediante el cual se mide la cantidad de alcohol presente en el organismo de un conductor. Este tipo de controles pueden realizarse de manera preventiva o después de producirse un accidente de tráfico.

La finalidad principal es detectar conductas de riesgo al volante y reducir los siniestros viales.

Las autoridades pueden realizar estas pruebas en diferentes situaciones y, en la mayoría de los casos, los conductores están obligados a someterse a ellas.

Negarse a realizar un control de alcoholemia puede constituir un delito contra la seguridad vial, con consecuencias penales.

Tipos de pruebas de alcoholemia

En los controles de tráfico se utilizan distintos métodos para detectar la presencia de alcohol o drogas en el organismo del conductor.

Prueba de aproximación

Es la primera prueba que realizan los agentes durante un control. Tiene un carácter orientativo y sirve para detectar si existe presencia de alcohol en el organismo.

Se realiza normalmente mediante un alcoholímetro portátil, en el que el conductor debe soplar para obtener un resultado preliminar.

Si el resultado es positivo o genera dudas, se realiza una segunda prueba.

Prueba evidencial

La prueba evidencial se realiza con un alcoholímetro homologado de mayor precisión. Este dispositivo mide con exactitud la cantidad de alcohol presente en el aire espirado por el conductor.

Esta prueba es la que tiene valor legal en caso de procedimiento judicial.

Generalmente se realizan dos mediciones separadas por unos minutos, y el resultado final será el que determine si se ha superado el límite legal.

Prueba de sangre

El análisis de sangre permite medir con gran precisión la cantidad de alcohol en el organismo.

Esta prueba suele realizarse en hospitales o centros sanitarios y se utiliza en situaciones como:

  • accidentes de tráfico

  • casos con resultado positivo discutido

  • solicitud del conductor para confirmar la prueba

El conductor puede solicitar esta prueba si no está conforme con el resultado del alcoholímetro.

Prueba de orina

El análisis de orina puede detectar el consumo reciente de alcohol y otras sustancias. También permite identificar drogas consumidas horas o incluso días antes del control.

No es el método más habitual en controles rutinarios, pero puede utilizarse en investigaciones o pruebas complementarias.

Pruebas de sobriedad en carretera

En algunas ocasiones, los agentes pueden realizar pruebas físicas para evaluar el estado del conductor.

Estas pruebas pueden incluir:

  • caminar en línea recta

  • mantener el equilibrio

  • seguir un objeto con la mirada

Su finalidad es comprobar si el conductor presenta signos evidentes de intoxicación o pérdida de capacidades.

Límites legales de alcoholemia en España

La legislación española establece límites máximos de alcohol permitidos para conducir.

Para la mayoría de conductores, los límites son:

  • 0,25 mg/l de alcohol en aire espirado

  • 0,5 g/l en sangre

En el caso de conductores noveles o profesionales, los límites son más estrictos:

  • 0,15 mg/l en aire espirado

  • 0,3 g/l en sangre

Superar estos niveles puede dar lugar a sanciones administrativas o incluso a un delito penal.

¿Cuándo pueden hacerte un control de alcoholemia?

Las autoridades pueden realizar controles de alcoholemia en diferentes situaciones.

Controles preventivos

Son los más habituales. Se realizan de forma rutinaria en carreteras y vías urbanas, sin que sea necesario que el conductor haya cometido una infracción.

Los agentes pueden detener vehículos al azar para comprobar que los conductores cumplen con la normativa.

Accidentes de tráfico

Cuando se produce un accidente, los implicados pueden ser sometidos a pruebas de alcoholemia.

Estas pruebas pueden realizarse tanto a conductores como a otros usuarios de la vía, como ciclistas o peatones, siempre que su estado físico lo permita.

Campañas especiales de tráfico

Periódicamente, las autoridades organizan campañas intensivas de control para prevenir el consumo de alcohol al volante.

Estas campañas suelen intensificarse en periodos festivos o fechas señaladas, como:

  • Navidad

  • Carnaval

  • fiestas locales

  • puentes festivos

Qué pasa si das positivo en un control de alcoholemia

Las consecuencias de dar positivo dependen del nivel de alcohol detectado.

Infracción administrativa

Si la tasa de alcohol se sitúa entre 0,25 mg/l y 0,60 mg/l en aire espirado, normalmente se considera una infracción administrativa.

Las sanciones pueden incluir:

  • multa económica

  • retirada de puntos del carnet de conducir

Delito contra la seguridad vial

Si la tasa supera los 0,60 mg/l en aire espirado, se considera un delito penal.

En estos casos, las consecuencias pueden incluir:

  • multa

  • retirada del carnet de conducir

  • trabajos en beneficio de la comunidad

  • pena de prisión en los casos más graves

Estos procedimientos suelen tramitarse mediante juicios rápidos.

¿Se puede recurrir una prueba de alcoholemia?

Aunque muchas personas creen que un resultado positivo implica automáticamente una condena, lo cierto es que existen diferentes aspectos técnicos que pueden analizarse en un procedimiento judicial.

Algunos elementos que pueden revisarse son:

  • el correcto funcionamiento del alcoholímetro

  • la calibración del dispositivo

  • el procedimiento seguido durante el control

  • el tiempo entre pruebas

  • posibles irregularidades en la actuación policial

En determinadas situaciones, estos factores pueden influir en la validez de la prueba.

Preguntas frecuentes sobre controles de alcoholemia

¿Me puedo negar a un control de alcoholemia?

No. Negarse a realizar la prueba constituye un delito contra la seguridad vial, con penas que pueden ser incluso más graves que las derivadas de un resultado positivo.

¿Cuántas pruebas de alcoholemia se realizan?

Normalmente se realizan dos pruebas de alcoholemia separadas por unos minutos. Esto permite confirmar el resultado obtenido en la primera medición.

¿Puedo pedir un análisis de sangre?

Sí. El conductor puede solicitar un análisis de sangre para verificar el resultado del alcoholímetro. No obstante, si el resultado confirma la tasa detectada inicialmente, el conductor deberá asumir el coste del análisis.

¿Has dado positivo en un control de alcoholemia?

Dar positivo en un control de alcoholemia no siempre implica una condena automática. Existen diferentes aspectos técnicos y legales que pueden revisarse para valorar una posible defensa.

En Elcano Abogados somos especialistas en delitos contra la seguridad vial y defensa en casos de alcoholemia. Nuestro equipo cuenta con una amplia experiencia analizando procedimientos y representando a conductores en procesos administrativos y penales.

Si necesitas asesoramiento, podemos estudiar tu caso y orientarte sobre las posibles vías de defensa.

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